
En estos días en que la ciudad de México ha entrado en un estado de histeria colectiva, en estos días en que la otrora influenza porcina obligó a que cerrara TODO en la ciudad , un rey no abandonó a sus fieles súbditos. Combatiendo hordas de zombies que piden a gritos sus tacos de SEEEEESOOOOOS, no importando que la palabra porcino alejara a los débiles de corazón, el rey sigue ahí.
Justo en la esquina de División del Norte con Avenida Hidalgo, el rey rifa,controla y domina. Les recomendamos muchísimo el pastor, que lo sirven con una camita de frijoles refritos... ¡Que finísimo detalle! ¡Digno de un Rey!
Abren tarde y cierran tarde.
Y con ese logo, a quién no se la antoja echarse un taquito?
